sábado, 15 de agosto de 2015

Aquel jesuita fotógrafo que abordó el Titanic...Francis Patrick Browne María, SJ.




La historia de aquel jesuita fotógrafo que abordó el Titanic.

Hay Jesuitas que pasan a la historia o a los altares por diferentes aspectos: los hay científicos, intelectuales, misioneros, descubridores, astrónomos, mártires, santos. Francis Patrick Browne María, SJ. pasa a la historia por sus dotes de capellán entre jóvenes y en el frente de batalla, también por su gusto por la fotografía.
En estas fechas en que el Titanic cumple el centenario de su trágico naufragio, muchas de las imágenes que narran la vida cotidiana a bordo, se las debemos a este jesuita que tuvo la suerte de sobrevivir.
No siempre corrió con buena estrella en su historia personal. Al poco tiempo de nacer, su madre fallece víctima de fiebre. Luego, a la edad de 8 años, su padre muere en un accidente de natación. Fue entonces que su tío, Robert Browne , Obispo de Cloyne , lo apoyó estando al tanto de su educación y fue él quien le dio su primer cámara fotográfica. 
Frank Browne entró al noviciado de la Compañía de Jesús en Tullabeg, Irlanda, el 7 de septiembre de 1897. Llevó algunos cursos en la Real Universidad de Dublín, donde fue compañero de James Joyce. Estudió teología en el Instituto Milltown desde 1911 hasta 1916. Es durante unas vacaciones que su tío le regala un boleto para ir de Inglaterra a Irlanda en el mítico barco.
Frank Browne, SJ. aborda el Titanic en Southampton la tarde del 10 de abril de 1912, junto con él va su cámara fotográfica. Heredero de una tradición espiritual que invita a recrear con la imaginación escenas bíblicas –a detalle- como si presente se hallase, esta sensibilidad le ayuda –y nos ayuda cien años después- a captar lo que sus ojos encuentran. El jesuita camina con su cámara retratando lugares, personas y momentos –los últimos de muchos pasajeros-. Visitó el gimnasio, el comedor, caminó por las cubiertas, a veces pedía a los viajantes posar ante la cámara. A todo y a muchos tomó fotografías, una de las más famosas es cuando se topó al capitán Edward J. Smith en uno de sus paseos.
Disfrutando de los paisajes y platicando con algunos pasajeros, surgió la amistad con una pareja de millonarios norteamericanos que lo invitan a continuar la travesía hasta Nueva York. Entusiasmado por su buena suerte, ya que se le convidaba un viaje redondo y todo pagado, mandó telegrama a su Superior en Dublín, solicitando permiso. Un día después recibió una escueta respuesta: "Bájate de ese nave atte. El Provincial". 
Quizá, dándose de topes por no haber aplicado ese dicho que dice: "Más vale pedir perdón que pedir permiso", ante tal orden no le quedó otra opción que bajar en Queenstown (Irlanda), donde el barco hacía escala antes de continuar con su ruta establecida. No lo sabía en aquel momento, pero eso le salvó la vida. Todavía alcanzó a tomar las últimas fotos que se conservan del Titanic.
Años después fue ordenado sacerdote, siguió teniendo como hobby la fotografía. Fue capellán durante la primera guerra mundial, sobrevivió a varias heridas. Vivió varios años en Australia y, de aquellos trayectos, dio cuenta a través de su cámara, que siempre lo acompaño. Murió el 7 de julio de 1960.
La suerte del Padre Browne no termina aquí. En 1986, por casualidad, otro jesuita, el padre O´Donnell, SJ, se encontró un paquete metálico que contenía todo un arsenal de rollos, más de 42.000 fotografías que el Padre Brown tomó durante toda su vida. Este material ha sido restaurado y resguardado. En estas fechas se publica un libro con aquellas fotos previas al hundimiento del Titanic.
Frank Browne, SJ. estuvo 25 horas a bordo del Titanic. Siempre guardó en su cartera aquel telegrama que lo hizo desembarcar. Le gustaba contar esta anécdota y sonreía cuando decía: "es la única vez que la santa obediencia le había salvado la vida de un hombre".
Ismael Bárcenas Orozco, SJ.
en twitter: @elmayo
Agrego algunas fotos tomadas por Frank Browne, SJ.
- si por algo no se ven, consultar: http://elmayito.blogspot.mx/ -

fuentes:

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miércoles, 12 de agosto de 2015

The Bridge at Q’eswachaka. Puente INCA del Perú.





Every year, local communities on either side of the Apurimac River Canyon use traditional Inka engineering techniques to rebuild the Q'eswachaka Bridge. The entire bridge is built in only three days. The bridge has been rebuilt in this same location continually since the time of the Inka. 

This video was produced by Noonday Films for the National Museum of the American Indian exhibition, "The Great Inka Road: Engineering an Empire," on view at the National Museum of the American Indian in Washington, D.C., from June 26, 2015, to 

Narrated by John Ochsendorf, professor of Civil Engineering, Massachusetts Institute of Technology

The Q'eswachaka bridge in Peru is rebuilt every year using traditional Inka engineering techniques by the local communities on either side of the canyon. This bridge has been continually rebuilt in this same location since the time of the Inka. The entire bridge is built in only three days. This video was produced by Noonday Films for the National Museum of the American Indian exhibition, The Great Inka Road: Engineering an Empire. This video was narrated by John Ochsendorf, Professor of Civil Engineering, Massachusetts Institute of Technology.

¿USTED SABE LO QUE ES UNA COSA GRANDE?




























 

viernes, 7 de agosto de 2015

¨Wild Sweden¨ Look In My Eyes¨





Misique by Gomer Edwin Evans www.gomer-edwin-evans.com
  • Música

    • "Enjoy Your Peaceful Dreaming Energy", de Gomer Edwin Evans.

domingo, 2 de agosto de 2015

La isla GOUQUI en China. La naturaleza la transformó en un todo verde.





Cuando abandonaron esta villa, la naturaleza la transformó en todo un espectáculo

Después de ver estas hermosas imágenes, no me cabe duda de que este lugar nunca perteneció realmente al ser humano.

En la costa este de China, cerca de la desembocadura del río Yangtze, una pequeña isla oculta un maravilloso espectáculo natural. La isla Gouqui, que forma parte de un archipiélago de alrededor de 400 islas, alberga una villa pesquera abandonada que de a poco ha sido reclamada por el paso del tiempo y una intrépida hiedra que ha logrado cubrir prácticamente cada rincón de ella.

Sus habitantes la dejaron a la merced de la madre naturaleza una vez que sus aguas no pudieron cumplir las cuotas de los cada vez más abundantes botes pesqueros. Houtou Wan, es una de las muchas villas que han quedado abandonadas en China debido a la urbanización, la inaccesibilidad o la escasez de recursos, y se han convertido en pueblos fantasmas. Pero hay que admitir, que este lugar está muy lejos de convertirse en un rincón solitario y escalofriante –como muchos otros lugares abandonados–. Cada ladrillo está invadido de vida y de verde y probablemente ya se ha convertido en un santuario natural para muchas especies que antes se mantenían alejadas por miedo a la presencia humana.

Ahora la villa verde, se ha convertido en un destino turístico donde aún viven algunos ancianos que han rehusado a dejar su lugar de nacimiento.