viernes, 23 de octubre de 2026

De los romanos a la DANA: las peores tormentas en la historia de España.


De los romanos a la DANA: las peores tormentas en la historia de España
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Francesc Cervera
Francesc Cervera
Redactor web de Historia National Geographic

De los romanos a la DANA: las peores tormentas en la historia de España

La lluvia torrencial ha sido una constante en la historia de nuestro país, afectado por largos períodos de sequía y fuertes descargas de agua que desbordan el curso de los ríos e inundan pueblos y campos. Ya los romanos se encontraron con este fenómeno tras conquistar Hispania, y frente a los desbordamientos anuales construyeron presas de piedra como la de Almonacid en un afluente del Ebro o la de Proserpina para proteger Emerita Augusta de futuras inundaciones. 

En época medieval serían los musulmanes de Al Andalus los grandes afectados por las riadas del Guadalquivir, cuyas aguas anegaron Sevilla en el 849 y el 988. También sufrió la cuenca del Ebro y la taifa de Valencia, donde el intrincado sistema de terraza y norias construido por los árabes quedó devastado en más de una ocasión.

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Un pueblo portugués dentro de un volcán. Nacional Geographic.


Un pueblo portugués dentro de un volcán
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Juan Pedro Chuet-Missé
Juan Pedro Chuet-Missé
Periodista de Viajes National Geographic

Un pueblo portugués dentro de un volcán

Habrá que prestar atención al guía. Con esa neblina y esa vegetación de todos los tonos posibles de verde, me parecía estar en un paisaje prehistórico. Si alguien hubiera dicho que había visto un par de tiranosaurios por allí abajo, le habría creído. Las nubes bajas, típicas del otoño, impedían ver más allá de un par de palmos. Pero en esta isla en medio del Atlántico sus habitantes saben esperar. No en vano han logrado someter una naturaleza exuberante, sí, pero dura, con unas comunicaciones que pendían del hilo de los barcos que cruzaban el océano hacia Portugal.

Pero el guía tenía razón: el sol apareció, la neblina se disipó y en el fondo de una profunda caldera se distinguía, allá a lo lejos, una serie de manchas blancas con el rojo pálido de las tejas, una pequeña formación urbana al borde de dos lagunas, una de aguas verdes y otra de aguas azules. Ahí sí pudimos ver Sete Cidades en todo su esplendor.

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Tecnología & Función. Intendencia Armada.




Tecnología & Función. Intendencia.

Los que teníamos mal la vista no podíamos ingresar en CG e IM.

Pero si en el prestigioso e inmemorial Cuerpo de Intendencia.

Los Oficiales reales tenían que fiscalizar los gastos de la Corona, así como en las Veedurías desempeñaban su función los denominados Veedores reales.
Como su propio nombre indica tenían que Ver.
O sea que tenían que tener una visión excelente para revisar y registrar todo tipo de materiales.

Las gafas para presbicia son de los siglos XI-XII.
Para la miopía en el XIV.
Para la hipermetropía en XIV-XV.
Para el astigmatismo fue ya en el XIX.

Sus funciones tenían entonces mucho más mérito, si se tiene en cuenta que con tanta teneduría de libros como escribanía para la interpretación y aplicación de las muchas y diversas normativas, ya de por sí perjudicial, y que la luz eléctrica no se descubrió y aplicó hasta finales del siglo XIX.

|MUCHO EN CONTRA!

Pero eso sí, ya ingresados, en CG e IM no hay ningún impedimento en caso de tener que necesitarlas.

Claro que no existía el cuerpo de mutilados.
Vide: Blas de Lezo, sin un ojo, etc..lo que no impedía su función aguerrida militar.

La tecnología y el tiempo lo supera todo, incluso la crueldad infantil: "gafitas cuatro ojos capitán de los piojos".

,,, incluso dan un aire, las gafas, un toque muy especial,,, 👆💪🇪🇦

Saludos.

Fernando J. De Arnáiz Núñez

Leonor de Lancaster. España.




¿SABÉIS QUIÉN ESTRENÓ EL TÍTULO DE PRINCESA DE ASTURIAS?
por Maiche Perela Beaumont

Catalina de Lancaster fue una figura clave en la historia de España, no solo por estrenar el título de Princesa de Asturias, sino por pacificar una cruenta guerra dinástica y gobernar Castilla con mano firme durante una de sus regencias más complejas.

Nació en Inglaterra en 1373. Era hija de Juan de Gante (duque de Lancaster) y de Constanza de Castilla. Por vía materna, Catalina era nieta del rey Pedro I de Castilla (apodado «el Cruel»), quien había sido depuesto y asesinado por su hermanastro, Enrique II de Trastámara.

Para reclamar el trono que consideraban usurpado, los Lancaster invadieron Galicia. Tras años de conflicto, se llegó a una solución diplomática definitiva en el Tratado de Bayona (1388): acordar el matrimonio de Catalina con el heredero del trono castellano, el infante Enrique (nieto del usurpador). Para dar la máxima dignidad a los novios, se creó expresamente para ellos el título de Príncipes de Asturias, emulando la tradición inglesa del Príncipe de Gales.

La boda se celebró en la catedral de Palencia en septiembre de 1388, cuando ella tenía 15 años y él apenas 9. Con esta unión se fusionaron las dos ramas dinásticas legítimas y se puso fin a décadas de guerra civil.

En 1390, tras la muerte de su suegro, su marido ascendió al trono como Enrique III «el Doliente» (llamado así por su frágil salud). Catalina pasó a ser la reina consorte y destacó por su piedad, su labor de mecenazgo religioso y por introducir costumbres de la refinada corte inglesa en Castilla. El matrimonio tuvo tres hijos, entre ellos el futuro Juan II.

El gran desafío de su vida llegó en 1406, cuando el rey Enrique III falleció prematuramente. El heredero, Juan II, tenía apenas un año de edad. El testamento del rey nombró co-regentes del reino a Catalina y a su cuñado, el infante Fernando (futuro Fernando I de Aragón).

La co-regencia estuvo plagada de tensiones, división territorial,  treguas con Portugal y conflicto religioso y social.

Cuando Fernando de Antequera se marchó para asumir el trono de Aragón en 1412, Catalina asumió el control casi absoluto del norte de Castilla. A pesar de sufrir graves problemas de salud en sus últimos años (incluyendo un derrame cerebral que la dejó parcialmente paralizada), nunca soltó las riendas del gobierno hasta que su hijo alcanzó la edad legal para reinar.

Falleció en Valladolid el 2 de junio de 1418 a los 45 años, víctima de un ataque de apoplejía. Está enterrada en la Capilla de los Reyes Nuevos de la Catedral de Toledo. Su sangre anglocastellana perduró con fuerza en la historia europea, ya que fue la abuela materna de Isabel la Católica y bisabuela de Catalina de Aragón, que fue reina de Inglaterra.

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Leonor de Austria y Trastámara, reina de Portugal y Francia .



LEONOR DE AUSTRIA Y TRASTÁMARA, UNA VIDA DE SACRIFICIOS INÚTILES 
por Maiche Perela Beaumont

Leonor, infanta de Castilla y Aragón y reina de Portugal y Francia, protagonista de “La Ruta Marinera de la Princesa” de la Cofradía de Pescadores Santa Ana de Llanes, nació en Lovaina, muy cerca de Bruselas, el 18  de febrero de 1498, siendo la primogénita de Juana I de Aragón y Castilla y de Felipe I de Habsburgo, archiduque de Austria y duque de Borgoña, respectivamente Juana “La Loca” y Felipe “El Hermoso”.
Fue criada en Flandes, junto a su hermano Carlos y sus hermanas Isabel y María, y educada por su tía Margarita, una de las princesas más cultas de la Europa Renacentista.

Siendo todavía una niña, y destacando ya en ella una extraordinaria belleza y sensibilidad por todas las artes, su abuelo paterno, el emperador Maximiliano I de Habsburgo, trata de desposarla con Enrique, príncipe de Gales, que luego sería el sanguinario Enrique VIII, el cual acabaría contrayendo matrimonio con la hija pequeña de Isabel y Fernando, y por lo tanto tía de Leonor, Catalina,  también de triste destino.

Ella, aunque sabedora de cuál era su sino, que no era otro que servir a la política de procurar matrimonios ventajosos para su familia, para su dinastía, no puede evitar enamorarse de Federico II, conde palatino de Rin. Pero aquel romance se fue al traste al caer, por una indiscreción, en las manos de su hermano Carlos una carta que acreditaba el idilio.Tras el descubrimiento, el futuro emperador obliga a los enamorados a jurar que no se habían casado en secreto, y expulsa al conde de la Corte. Dicen que para que Leonor olvidará a Federico, se la incluye en el primer viaje de Carlos a España, que la lleva a visitar Llanes en septiembre de 1517.

Al poco tiempo de su llegada a Castilla, la comprometen con el rey  Manuel de Portugal, que era viudo de sus  dos tías, Isabel y María, hijas de los Reyes Católicos. La boda se celebra en Lisboa el 7 de marzo de 1519, ella tenía 20 años y el 50. 

De aquel matrimonio, de simple conveniencia, nacen dos hijos, Carlos, que muere al año de vida, y María, a la que Leonor debe abandonar, con apenas 2 años, cuando fallece su esposo víctima de la peste. Viuda con 23 años, y dejando su dote integra a su hija para asegurar su futuro, retorna al lado de su hermano.

Deshecha, por tener que separarse de su pequeña María, empieza su segundo calvario a causa de que Carlos I de España y V de Alemania andaba enzarzado en una lucha de poder con el principal de sus adversarios, el rey francés Francisco I, al que consigue finalmente derrotar. Entre las numerosas condiciones impuestas al perdedor en el Tratado de Madrid, figura la de casarse con la hermana del vencedor. La boda tuvo lugar  en Illescas (Toledo), aunque el francés no reconoce  a Leonor como su esposa hasta la firma del Tratado de las Damas, formalizado casi cuatro años más tarde. Y, ahí, tenemos a Leonor, reina viuda de Portugal, camino de Francia

Este otro sacrificio también fue inútil, ya que las relaciones de su hermano con su esposo no mejoraron, y ella en aquella refinada y lujuriosa Corte tuvo que soportar el rechazo y el desprecio, y como el rey desviaba sus atenciones hacia otras mujeres.

En 1547, después de diecisiete años de humillaciones y con la salud frágil, muere Francisco, y con el título de duquesa de Turena, que recibe a modo de dote, Leonor, doblemente reina y doblemente viuda, regresa junto a su  querido hermano. Desde ese momento, dedica todas sus fuerzas, ayudada por Carlos, a conseguir el consentimiento del rey de Portugal para que su hija María viva con ella. 

Tras la abdicación de Carlos V y su retiro a Yuste, al que acompañan tanto Leonor como su hermana  María, contra todo pronóstico y de forma totalmente inesperada su primo el rey Juan III de Portugal accede a  que la infanta María se reúna con su madre. Sin embargo, los años de separación, que no habían pasado en balde, dan lugar a que la infanta portuguesa, que nunca llegó a perdonar el abandono de su madre, se niegue a permanecer junto a su progenitora, y vuelve a Portugal. 

Ese fue el golpe de gracia para Leonor, que fallece el 18 de febrero de 1558 en Talavera la Real y es enterrada en la catedral de Mérida, hasta que su hermano Carlos ordena que se trasladen sus restos al Monasterio de Yuste. 

Actualmente, reposa en el Panteón de Infantes del Monasterio del Escorial.

Es curioso que si de aquellas en la sucesión al trono no hubiera regido la preferencia del varón a la mujer, Leonor de Austria hubiera sido, como primogénita, también Princesa de Asturias.

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Isabel de Portugal & Carlos I España.



👑 Isabel de Portugal (1503-1539) fue una figura destacada en la historia de España y del Sacro Imperio Romano Germánico. Nacida en Lisboa, Portugal, fue la primera hija de Manuel de Portugal el Afortunado y de la infanta María de Aragón, hija de los Reyes Católicos,  y hermana de Catalina de Aragón.

Isabel fue educada en un ambiente de gran riqueza cultural, aprendiendo varias lenguas, música y recibiendo una formación humanista. En 1525, contrajo matrimonio con Carlos V, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y rey de España.

Durante su vida, Isabel de Portugal demostró una gran determinación política. A pesar de las dificultades y desafíos que enfrentó, como la constante ausencia de su esposo debido a sus viajes por Europa, Isabel se convirtió en regente de España, centrándose en la política del reino independiente del Imperio y gestionando la economía.

Isabel de Portugal falleció el 1 de mayo de 1539 en Toledo, Castilla. 
Se trasladaría el cuerpo de Doña Isabel de Toledo a Granada, donde sería enterrada. Al llegar a Granada, el Marqués de Llombay ordenó a los Monteros de Espinosa que abriesen el ataúd para dar fe a los monjes de que efectivamente iba allí dentro el cuerpo de la Emperatriz. Al abrir el sarcófago, salió de él un fuerte olor a podredumbre, y su rostro, que había sido considerado el más bello de la cristiandad, se hallaba ya descompuesto. Entonces, se produjo la conversión de San Francisco de Borja, quién dijo a los monjes: «No puedo jurar que esta sea la Emperatriz, pero sí juro que es su cadáver el que aquí ponemos.» 

En cuanto a Isabel de Portugal, su vida y su legado son un testimonio de la complejidad y la riqueza de la historia de España y del Sacro Imperio Romano Germánico.

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jueves, 22 de octubre de 2026

El pueblo de Galicia con cascadas, molinos y una capilla que guarda la leyenda de un obispo hereje.


Mari Carmen Duarte
Periodista especializada en viajes y gastronomía

El pueblo de Galicia con una capilla de dieciséis siglos

El viajero que camina hoy sobre la hojarasca de los senderos lo hace amparado, quizá sin saberlo, por Mercurio, protector de caminantes y comerciantes, al que los romanos veneraron en este valle. El altar del dios, que apareció en unas obras de restauración, no fue la única veneración que se llevó a cabo en el lugar. Los suevos, el pueblo germánico que gobernó Galicia tras la caída del Imperio, eligieron el mismo lugar para enterrar a sus muertos. No eran los únicos atraídos por este rincón.

En esas mismas tierras, a comienzos del siglo XIX, un puñado de vecinos encabezados por un militar y un párroco obligó a retroceder a las tropas de Napoleón, y por aquel caserío pasan hoy a diario los peregrinos camino de Santiago. En otoño, cuando las lluvias devuelven la fuerza al agua, la corriente ruge entre las rocas de una garganta que ella misma ha ido tallando, como si quisiera guiar los pasos de quienes se acercan a escucharla.

Enlace:

https://viajes.nationalgeographic.com.es/a/pueblo-galicia-cascadas-molinos-capilla-que-guarda-leyenda-obispo-hereje_26144 


Foto: Shutterstock

Los molinos formaron parte del paisaje de este lugar para aprovechar la fuerza del río 




El pueblo de Galicia con cascadas, molinos y una capilla que guarda la leyenda de un obispo hereje.

Petroglifos de la Edad del Bronce y un puente de origen romano jalonan los senderos que siguen el curso de su río.

El viajero que camina hoy sobre la hojarasca de los senderos lo hace amparado, quizá sin saberlo, por Mercurio, protector de caminantes y comerciantes, al que los romanos veneraron en este valle. El altar del dios, que apareció en unas obras de restauración, no fue la única veneración que se llevó a cabo en el lugar. Los suevos, el pueblo germánico que gobernó Galicia tras la caída del Imperio, eligieron el mismo lugar para enterrar a sus muertos. No eran los únicos atraídos por este rincón. En esas mismas tierras, a comienzos del siglo XIX, un puñado de vecinos encabezados por un militar y un párroco obligó a retroceder a las tropas de Napoleón, y por aquel caserío pasan hoy a diario los peregrinos camino de Santiago. En otoño, cuando las lluvias devuelven la fuerza al agua, la corriente ruge entre las rocas de una garganta que ella misma ha ido tallando, como si quisiera guiar los pasos de quienes se acercan a escucharla. 

Del Monte al Ulla.


Foto: AdobeStock

El agua forma parte de la mayoría del camino, entre pasarelas y caminos donde ruge el río


Antes de entregarse a la ría de Arousa, el Ulla, que en su último tramo hace de frontera entre las provincias de Pontevedra y A Coruña, se ensancha entre marismas y bosques de ribera protegidos por la Red Natura 2000. En su orilla izquierda, una amplia vega gana altura hacia el sur hasta convertirse en las lomas de los montes Xiabre y Xesteiras. En este último brota un pequeño afluente de recorrido caprichoso, que corre primero hacia el oeste, recoge las aguas del rego dos Ferreiros y, como si cambiara de idea, gira de pronto hacia el norte para regresar al gran río, dibujando una uve sobre el mapa.


Ese afluente es el Valga, que bautiza tanto al municipio como a Ponte Valga, el lugar de la parroquia de San Miguel donde se levanta el ayuntamiento. Su propio nombre, ponte, puente en gallego, recuerda la importancia que siempre tuvo cruzar sus aguas. Ya en época romana las atravesaba la Vía XIX, la calzada que unía Braga con Lugo, y siglos más tarde esa misma corriente movía los molinos harineros que el diccionario de Pascual Madoz, la gran obra geográfica de mediados del siglo XIX, registraba en aldeas como Os Mártores o Raxoi, hoy convertidas en hitos de sus rutas.


Un sendero entre sepulcros:


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Foto: AdobeStock

La capilla de San Mamede tiene a sus espaldas dieciséis siglos de historia

La mejor manera de recorrer el curso del Valga es el PR-G 21, un sendero lineal que parte del vecino municipio de Cuntis, conocido por sus aguas termales, y desciende sin grandes desniveles por el valle del río hasta Ponte Valga, entre bosques, aldeas y molinos. Ya en tierras de Valga, el sendero pasa junto a la capilla de San Mamede, en el lugar de Os Mártores, un pequeño templo de granito cuyo origen se remonta a los primeros tiempos del cristianismo en Galicia, entre los siglos IV y V. En el siglo XII se amplió en estilo románico, aunque reformas posteriores borraron su aspecto primitivo.


Al restaurarla apareció un altar romano del siglo I dedicado a Mercurio, junto a una necrópolis de época sueva, el pueblo germánico que fundó un reino en el noroeste peninsular a comienzos del siglo V. Junto a ella, medio oculto por la vegetación, se conserva un sarcófago medieval, y según la tradición aquí podría estar enterrado Prisciliano, obispo de Ávila. Sus doctrinas fueron condenadas como herejía, y tras su ejecución en Tréveris, en la actual Alemania, en el año 385, sus seguidores habrían trasladado sus restos a Galicia. En esta parte del valle, desde el lugar de As Laceiras, a un kilómetro de Raxoi, sale el camino hacia la Pedra da Serpe, un petroglifo de la Edad del Bronce cuyas líneas en zigzag evocan serpientes.


La garganta entre molinos:

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Foto: AdobeStock

Dos molinos restaurados forman parte de esta ruta otoñal gallega

Pasada la capilla, el valle se estrecha y el Valga se descuelga entre las rocas en una sucesión de fervenzas que salvan un fuerte desnivel en apenas doscientos metros. El PR-G 21 se asoma primero a la de Raxoi, y poco después, donde se le une el rego dos Ferreiros, el agua se desploma desde más de seis metros en la Ruxidoira, la mayor de todas, cuyo nombre parece imitar en gallego el rugido que llena el bosque. A su lado aguardan los molinos de Parafita, dos de ellos restaurados en 2002, testigos de los siglos en que el pan del valle dependía de esta corriente.


En coche, se llega por el desvío hacia Pedrafita desde la N-550, hasta un pequeño aparcamiento antes de la aldea. Desde allí, unas pasarelas de madera renovadas se cuelgan de la orilla durante alrededor de un kilómetro bajo un umbrío bosque de ribera, entre pozas y rocas vestidas de musgo, hasta que unas escaleras descienden a la poza donde rompe la Ruxidoira. La humedad vuelve resbaladizas las piedras, y en días de crecida el río reclama algunos tramos. Desde aquí, el PR-G 21 sigue el agua hasta Ponte Valga, donde concluye, y aunque la Federación Gallega de Montañismo lo retiró de su catálogo en 2011, numerosas webs de senderismo recogen su trazado.


Tras los pasos del peregrino.

Valga
Foto: Shutterstock

Las pasarelas discurren junto a las cascadas en su caída junto a los molinos

En su tramo final, el río acompaña también a los peregrinos del Camino Portugués, que recorren unos seis kilómetros por el municipio en la etapa entre Caldas de Reis y Padrón. El trazado entra por Casal de Eirigo, un caserío apacible que en 1809, en plena guerra contra la ocupación francesa, se convirtió en escenario de una sangrienta batalla. Allí, los vecinos, guiados por un militar y un párroco, salieron al paso de las tropas del mariscal Ney y del general Maucune y las obligaron a replegarse hasta Pontecesures.


Hoy solo rompen el silencio los pasos de los caminantes, que siguen hacia O Pino, donde se encuentra el albergue, y descienden por una pista que se adentra en el frondoso monte Albor siguiendo el cauce. Al salir de la arboleda cruzan el río y llegan a la iglesia neoclásica de San Miguel de Valga, del siglo XVIII, junto a un cruceiro y una casa rectoral con hórreo y palomar. En la parroquia de Campaña, y también sobre el trazado del Camino, el puente de O Souto salva el Valga en el mismo punto por el que lo cruzaba la antigua Vía XIX. Es una sólida obra de sillares de granito con pilas acabadas en tajamares, y aunque suele considerarse romano, algunos lo creen medieval.

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domingo, 18 de octubre de 2026

Reed Organ.



Inmaculada y Cristo
San Francisco
San Fernando. Cádiz
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Reed Organ.
URL        : https://musicaybellasartes.wordpress.com/2026/10/07/reed-organ/
Publicado  : 7 octubre, 2026.
Autor      : Mayte Delgado
Etiquetas  : Apollo Lyre, armonio, armonio indio, armonio-libro, órganos, Bible regal, harmonium, historia de la música, instrumentos de teclado, instrumentos musicales, lengüetas libres, physharmonika, Reed organ, rocking melodeon, siglo XIX
Categorías: Música

Hoy he descubierto un instrumento muy original. Se trata de un órgano de lengüetas libres llamado reed organ.

Durante el siglo XIX adoptó formas y tamaños muy diversos, desde pequeños modelos domésticos hasta instrumentos de aspecto más cercano al órgano tradicional.

Y os preguntaréis como yo: ¿qué clase de instrumento es?, ¿cómo funciona?, ¿qué son exactamente las lengüetas libres?

Reed organ (Physharmonika), Alexander-François Debain, Francia, primera mitad del siglo XIX. The Metropolitan Museum of Art. Pequeño órgano de lengüetas libres accionado mediante un gran pedal que mueve el fuelle.

Empecemos por las lengüetas.Una lengüeta libre es una pequeña lámina metálica fijada por uno de sus extremos. Al pasar el aire, la parte libre vibra y produce el sonido.

Cada lengüeta está afinada para producir una nota determinada. Su altura depende de sus dimensiones, su peso y las características del metal con que está fabricada.

En términos sencillos: una lengüeta más larga y pesada tiende a vibrar más lentamente y producir un sonido más grave; una más corta y ligera vibra más rápidamente y produce una nota más aguda. El grosor y la rigidez del metal también influyen en la afinación.

Lengüeta libre de un armonio. La lámina metálica vibra al pasar el aire y produce el sonido.

¿Y cómo cogemos el aire y lo hacemos llegar hasta las lengüetas para que vibren?

Uno o varios fuelles toman el aire del exterior. El músico acciona los pedales que hacen mover los fuelles y hacen circular el aire por el interior del instrumento hasta las lengüetas

Reed organ. Los dos pedales accionan los fuelles que proporcionan el aire necesario para hacer vibrar las lengüetas.

Este instrumento tiene un juego de lengüetas libres de latón, colocadas bajo el teclado. Dos pedales accionan los fuelles que proporcionan el aire. Al pulsar una tecla, la propia parte posterior de la tecla actúa sobre una pequeña válvula, permitiendo que el aire llegue a la lengüeta correspondiente y esta comience a vibrar.

Harmonium de mediados del siglo XIX.

Los pedales, montados sobre una lira semejante a la de un piano, accionan los fuelles mediante unas curiosas cuerdas que quedan a la vista.

Harmonium, mediados del siglo XIX. F. Kaufmann & Sohn / Ph. I. Trayser & Co. The Metropolitan Museum of Art.

Diferencia entre aire impulsado y aire aspirado

No todos los órganos de lengüetas hacen circular el aire de la misma manera.

En unos, los fuelles empujan el aire hacia las lengüetas. Es el sistema característico del harmonium europeo: al accionar los pedales aumenta la presión del aire en el interior y este sale pasando por las lengüetas.

En otros ocurre justamente lo contrario: los fuelles extraen el aire del interior, creando una especie de vacío parcial. Entonces es el aire exterior el que entra en el instrumento atravesando las lengüetas. Este sistema de aspiración fue muy utilizado en los reed organs o American organs fabricados en Estados Unidos.

En ambos casos el resultado es el mismo: el aire atraviesa la lengüeta, la hace vibrar y produce el sonido.

A partir de este sencillo principio se construyeron instrumentos sorprendentemente diferentes.

Inventos extraños

Pequeña  physharmonika

Ya hemos conocido al principio la pequeña physharmonika, uno de los primeros instrumentos de teclado y lengüetas libres del siglo XIX.

Pero aquello no fue más que el comienzo.

https://musicaybellasartes.wordpress.com/wp-content/uploads/2026/10/89216480-7294-40db-a082-3b08e81dcc8f.jpg?w=934
Reed organ (Physharmonika), Alexander-François Debain, Francia, primera mitad del siglo XIX. The Metropolitan Museum of Art. El gran pedal acciona el fuelle que proporciona el aire a las lengüetas.

Rockingmelodeon

A primera vista podría parecer un acordeón. Y no vamos muy desencaminados: el rocking melodeon también utiliza un fuelle y lengüetas libres. Pero su manera de producir el aire era bastante más peculiar. Se colocaba sobre una mesa y el intérprete tenía que balancear el propio instrumento arriba y abajo para accionar el fuelle. De ese movimiento procede precisamente su nombre: rocking melodeon. En lugar de un teclado convencional, algunos modelos llevaban dos filas de pequeños botones dispuestos como las teclas de un piano.

Rocking melodeon, siglo XIX. The Metropolitan Museum of Art. El instrumento se balanceaba arriba y abajo para accionar el fuelle.

Apollo lyre

Si el rocking melodeon resulta extraño, el Apollo Lyre no se queda atrás. Construido en Estados Unidos entre 1848 y 1853, adopta la elegante forma de una lira, aunque su sonido no procede de las cuerdas que aparenta tener, sino de lengüetas libres.

Las empuñaduras de la parte superior se movían para producir alternativamente presión y aspiración de aire, mientras las dos filas de pequeñas teclas permitían seleccionar las notas. Según el Metropolitan Museum, es el único ejemplar conocido de este tipo.

Apollo Lyre, 1848–1853, Estados Unidos. The Metropolitan Museum of Art. Instrumento de lengüetas libres.

Un antecedente: el Bible regal

La idea de esconder un instrumento dentro de algo parecido a un libro no nació en el siglo XIX. Ya existían pequeños órganos portátiles conocidos como Bible regals, que podían cerrarse formando una caja compacta. A diferencia del armonio-libro, no utilizaban lengüetas libres, sino pequeños tubos de órgano con lengüetas batientes.

El ejemplar de la fotografía es una reproducción alemana de principios del siglo XX basada en modelos antiguos.

Bible regal, principios del siglo XX, Alemania. The Metropolitan Museum of Art. Reproducción de un pequeño órgano portátil de un tipo conocido desde siglos anteriores.

Armonio-libro

A primera vista, cerrado, nadie diría que se trata de un instrumento musical. Este curioso armonio fue construido con la apariencia de varios grandes libros encuadernados. Al abrir la tapa aparece el teclado y, en su interior, se esconde el mecanismo de lengüetas libres.

El fuelle se accionaba mediante la palanca que sobresale por el lado izquierdo. En el interior de la tapa aparece además una estampa de la Cena de Emaús. Una curiosa mezcla de libro, objeto decorativo e instrumento musical.

Armonio-libro, siglo XIX, Francia o Alemania. The Metropolitan Museum of Art. Instrumento de lengüetas libres construido con apariencia de varios volúmenes encuadernados.

Armonio indio

El armonio tuvo una historia especialmente importante en la India. Allí se desarrolló una versión portátil y accionada a mano:  mientras una mano mueve el fuelle situado en la parte posterior, la otra toca el teclado.

Su pequeño tamaño y facilidad de transporte contribuyeron a su difusión, y hoy sigue utilizándose en diferentes tradiciones musicales de la India.

Armonio indio. Instrumento portátil de lengüetas libres cuyo fuelle se acciona con la mano.

Lo que empezó con una pequeña lengüeta metálica movida por el aire terminó dando lugar a una sorprendente familia de instrumentos. Algunos tuvieron una larga vida; otros quedaron como curiosidades de una época especialmente aficionada a inventar.

Después de descubrirlos, creo que ya nunca volveré a mirar un armonio de la misma manera.

Bibliografía y fuentes

The Metropolitan Museum of Art, Nueva York. Colección de instrumentos musicales. Fichas y publicaciones sobre Reed Organ (Physharmonika), Harmonium, Rocking Melodeon, Apollo Lyre, Bible Regal y Book Harmonium.

The Metropolitan Museum of Art. Possibly More than You Wanted to Know about Book-Shaped Objects. Artículo de la colección del museo, con información sobre el armonio en forma de libro.

Museo Virtual del Órgano. «El Harmonium». Historia y características del armonio y de los instrumentos de lengüetas libres.

Soinuenea – Herri Musikaren Txokoa. «Harmonium / Armonium / Armonio». Información sobre el instrumento y su funcionamiento.

Wikimedia Commons. Single German Jubilate Harmonium Reed. Imagen de una lengüeta libre de armonio.

Añade un comentario a este post: https://musicaybellasartes.wordpress.com/2026/10/07/reed-organ/#respond

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Nota personal: Mi prima Mayte Delgado Oviedo es pariente de Timoteo Arnáiz Alcalde de Burgos y de San Rafael Arnáiz Barón que a su vez lo es por los Barón pariente de Santa Teresa de Jesús de Ávila y de San Luis de Gonzaga.
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