jueves, 26 de octubre de 2023

La carretera del miedo de Jerusalén y el metro de Gaza.


Entrada    : La carretera del miedo de Jerusalén y el metro de Gaza
URL        : https://historiasdelahistoria.com/2023/10/26/la-carretera-del-miedo-de-jerusalen-y-el-metro-de-gaza
Publicado  : 26 de octubre de 2023
Autor      : Javier Sanz
Etiquetas  : Israel, judios, Palestina
Categorías: Siglos XX y XXI

El 14 de mayo de 1948, justo antes de que acabara el Mandato británico en Palestina, se proclamaba la independencia de Israel. Esta declaración de independencia fue reconocida rápidamente por Estados Unidos, la Unión Soviética y muchos otros gobiernos, cumpliendo el sueño sionista de un estado judío internacionalmente aprobado. Sin embargo, al día siguiente de […]

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domingo, 22 de octubre de 2023

El gran festival indio de la fecundidad. Óscar Pujol Riembau.

 

Òscar Pujol Riembau
Òscar Pujol Riembau
Director del Instituto Cervantes de Delhi y autor del Diccionario Sánscrito-Español (2019).

El gran festival indio de la fecundidad

Mañana lunes 23 la ciudad india de Mysore vive la novena jornada de su festival Dasera. Los festejos culminarán el martes con el desfile del elefante real, en una gran celebración que conmemora la victoria de la diosa en su combate con el demonio Mahisha, y con ello del triunfo de la fertilidad sobre la aridez.

Cuando el viajero occidental aterriza en la India en octubre siente el manotazo de un aire todavía caliente. Pero para el indio que ha aguantado durante seis meses los embates del calor más variado y obsesivo, la brisa otoñal, sobre todo al amanecer y al crepúsculo, le produce un efecto embriagador, electrizante, que revitaliza su piel y la dispone para absorber con avidez los primeros hálitos de una frescura ya olvidada. En la India, en el mes de octubre, el aire se adelgaza hasta conseguir su transparencia más pura. De hecho, el monzón acaba de efectuar un profundo lavado de la atmósfera y permite que los cielos se desembaracen de la espesa capa de polvo que los cubre la mayor parte del año. No es pues de extrañar que sea en octubre cuando se rinde culto a la energía rejuvenecedora, cuando se adora a la diosa Durga, encarnación visible de la fuerza inmanente del universo (shakti).

Uno de los festivales más importantes de la India acontece justamente con la llegada del otoño en la mitad del mes de Ashvina (septiembre/octubre). Los primeros nueve días y noches (navaratra) de la quincena creciente de ese mes lunar se consagran a la diosa Durga (Durgapuja) y el décimo día (Dasera), también llamado día de la victoria (Vijayadasami), tiene lugar el festival de Dasera, que se celebra con pompa especial en la ciudad de Mysore.

Dasera y Durgapuja son en principio dos festivales distintos, aunque debido a su contigüidad tiendan a confundirse y se hable de Dasera como de un festival único que dura diez días. La etimología más popular, aunque no parece la más cierta, explica la palabra Dasera como procedente de un compuesto sánscrito (dasahara) que significaría «la destrucción» (hara) de los diez (dasa) pecados cometidos por cada uno de los diez órganos de los sentidos: los cinco órganos de la percepción, más los cinco órganos de la acción (la mano, el pie, la lengua, el sexo y el ano).

 


Interior del Palacio de Mysore.

Mysore es una ciudad apacible que disfruta de un clima bastante benigno gracias a la altitud a que está situada (770 m). Si nos acercamos a ella en tren nos sorprenderá, tras cruzar el puente Kaveri, la verde suavidad de sus arrozales ondulantes y el domo macizo de la colina Chamundi que domina el horizonte al sur de la ciudad. Chamundi está situada a unos 10 km de Mysore, aunque quedó cercada por el crecimiento que experimentó la ciudad en los años 80. Chamundi, con una elevación de 1.060 m, alberga el palacio de verano de los maharajás de Mysore, el Rajendra Vilas o la «Morada de recreo del Rey de reyes». Al pie de la colina se encuentra otro de los antiguos palacios de maharajá: el Lalita Mahal o el «Palacio de los Juguetones», construido en 1930 para albergar a los huéspedes traviesos, aquellos que, a diferencia de los maharajás de la dinastía Wadiyar, vegetarianos y abstemios, gustaban de saborear los placeres del vino y de la carne. 

Pero la colina Chamundi es sobre todo famosa por el templo de Durga-Kali. Mil peldaños conducen desde la falda de la montaña hasta el corazón del templo. Mil peldaños que los fieles ascienden con especial devoción durante la festividad de Durga. A medio camino se encuentra la imagen monolítica del toro Nandi, tallada en 1659 en un solo bloque de granito negro de casi cinco metros. Nandi es la montura del dios Shiva, esposo y señor de la inaccesible Durga. Las mujeres sobre todo tocan, casi palpan con fervor, la imagen del morlaco sagrado que avivará el poder de su fecundidad.

 


Estatua del toro Nandi en Mysore. 

Mysore es una ciudad acunada por los siglos, salpicada de jardines y palacios y perfumada por el sándalo de sus barritas de incienso enrolladas a mano. Mysore se insinúa en el tacto sugerente de su seda y duerme mecida por el esplendor de la antigua dinastía Wadiyar. Su sueño la protege o la aísla de la industrialización acelerada. Para los indios, Mysore es la imagen contraria de su vecina: la poderosa Bangalore, capital política e industrial del estado de Karnataka. Pero mientras Mysore rumía lentamente el sueño del progreso, su rostro cultural se nos muestra diligente y despierto: el patronato real ha favorecido siempre el estudio de la filosofía, del sánscrito, del ayurveda y la manifestación de la arquitectura, las bellas artes y la música. Mysore es una ciudad universitaria que cuenta hoy con más de 50.000 estudiantes.

Mysore y Dasera están inextricablemente unidos. Se dice que Mysore es una corrupción de Mahishoru o Mahish-uru, que significa «la ciudad del demonio Mahisha». Mahisha es el principal antagonista de la leyenda que da cuerpo al festival de Dasera. En cierta ocasión Mahisha alcanzó un poder excepcional gracias a la práctica de terribles penitencias y solicitó a Brahma una recompensa correspondiente a su esfuerzo: la inmortalidad. Brahma le contestó que no estaba en su mano concederle tal deseo, ya que ni siquiera los dioses son absolutamente inmortales, pues su existencia dura lo que dura un ciclo cósmico. Mahisha formuló entonces su deseo de una forma distinta y manifestó que, si tenía que morir, fuese a manos de una mujer, pensando que así conseguiría la inmortalidad de facto, pues no podía imaginar a ninguna hembra capaz de matarlo. A continuación, Mahisha empezó a derrotar a cada uno de los dioses. Estos, vencidos e irritados, se reunieron y la energía colérica de sus mentes creó a un guerrero superior: una hermosa mujer a la que cada dios entrega su arma distintiva: Shiva, el tridente; Vishnu, el disco; Indra, el trueno... Y así fue como Durga, con un sinfín de brazos y cabalgando sobre un tigre, aparece en el campo de batalla. Mahisha adopta la forma de un búfalo y arremete contra ella, pero la diosa hiende su tridente y decapita al monstruo.

 


Durga decapitando al demonio Mahisha.

En el sur de la India, el mito posee fuertes connotaciones eróticas. Mahisha se ríe de las palabras amenazadoras de Durga y la solicita como amante. Cuando Durga le amenaza con tumbarlo sobre el lecho de batalla, Mahisha entiende que la diosa hace una referencia velada al coito invertido; cuando la diosa le intimida con sacarle la vida (prana), Mahisha piensa que la diosa enamorada pretende en realidad arrebatarle el semen, pues este es la esencia de la vida. Mahisha, engalanado, afirma que él es un hombre que sabe cómo hacer feliz a una mujer, pero Durga lanza una carcajada espeluznante y termina decapitándolo.

La lucha entre la diosa y el demonio es la lucha entre la fertilidad y la aridez. La fuerza demoniaca es aquella que se manifiesta para desbaratar el curso de la creación, para obstruir el fluir de las aguas. La decapitación del demonio es un acto de fecundación y un sacrificio que conlleva la liberación de los fluidos vitales que el búfalo negro encierra en su cuerpo. Por eso, durante el festival de Dasera en Mysore la gente compra cierta clase de calabazas, parecidas en sus colores a la sandía, y las revienta contra el suelo para que desparramen alrededor su carga jugosa y rojiza. Se trata de liberar la sangre del demonio, la savia del mundo, el semen de la vida.

 


Cultivo de la cosecha kharif. 

No es de extrañar que el festival esté también relacionado con el ciclo agrícola, pues coincide con la época de recolección de la cosecha de verano, el kharif. En mayo y junio, ante la inminencia del monzón, empieza el año agrícola. Se labran las tierras y se reparan las acequias. Con la llegada de las lluvias se vuelve a arar y se siembra el arroz. A finales de septiembre en el sur de la India, y de octubre a noviembre en el norte, se efectúa la siega de la cosecha monzónica: el kharif. Es justamente en estas fechas cuando se celebran el Dasera y el Diwali o la Fiesta de las Luces. Los graneros están repletos y la abundancia de comida permite el despilfarro propio de las grandes festividades. A continuación, aquellos que puedan irrigar sus tierras podrán optar por una segunda cosecha de arroz, la rabi, que se recolectará entre febrero y marzo, coincidiendo una vez más con otro gran festival de la India: el Holi o la celebración de la primavera. 

Dasera es también una fiesta de origen castrense, ya que en estas fechas se iniciaban en la antigua India las campañas militares. Parece lógico que con el fin de las precipitaciones torrenciales, la bajada en el nivel de los ríos y con el abastecimiento asegurado por la cosecha kharif, los elefantes de los grandes maharajás emprendiesen la larga marcha hacia el campo enemigo. Como veremos, en Mysore se juntan y mezclan todos estos ingredientes.

 


Campaña militar en la antigua India. 

La plácida Mysore se entrega, furiosamente, a sus numerosos festivales: Yugadi (año nuevo), Ramanavadi, Diwali y, sobre todo, Dasera. En las vísperas de cada festival, la turba inundará la Sayyaji Rao Road y la Market Gate hasta hacerlas del todo impenetrables. La gente se apresurará a comprar los artículos indispensables para el ritual de la puja: el culto a las imágenes divinas o a los objetos y herramientas que se vuelven sagrados en determinadas ocasiones. Las ofrendas se harán sobre todo con coco, flores, incienso, frutas y dulces. La deidad degustará simbólicamente la ofrenda y el resto, que será devuelto al donante, se habrá convertido en prasada, comida bendecida.

Durante Durgapuja parece que en Mysore la piedra quiera compartir la liviandad rejuvenecedora del aire. Al anochecer, la arquitectura florida del palacio del maharajá desplegará los pétalos de sus azucenas: miles de bombillas iluminarán todos los perfiles, todos los ángulos de este edificio sorprendente. El palacio de Mysore, diseñado en 1907 por Henry Irwin, es un exponente del estilo llamado indosarraceno. En realidad, Irwin materializó el sueño sincretista de un monarca oriental al mezclar en un solo edificio elementos hindúes, musulmanes y europeos. Los baldaquines arqueados de los rajputs se combinan con las cúpulas redondeadas de los mogoles tocadas por una estructura de campanario europeo. Minaretes, columnas y balcones, arcos y ventanas, puertas, claraboyas, troneras y miradores parece que quieren ofrecer su incandescencia de piedra encendida a la claridad otoñal del aire. No es solo el palacio del maharajá el que se ilumina en Dasera, también una considerable cantidad de edificios públicos. Vale la pena ascender de noche la cima de Chamundi para poder contemplar la visión de la ciudad iluminada. 

 


El palacio de Mysore iluminado. 

Para los brahmanes, los diez días del festival de Dasera se articulan como una progresión espiritual que supone una purificación y un crecimiento. Se adora respectivamente a la diosa de la energía como destructora de los vicios, como diosa de la fortuna y como diosa de la sabiduría: Sarasvati. Así, en Mysore, durante el séptimo día se honra a Sarasvati mediante una puja doméstica en la que se reverencian los libros del hogar. Se saca el polvo a la biblioteca y la lectura queda prohibida durante todo el día, pues se trata de renovar el poder mágico de las letras para que estas puedan seguir derramando su sabiduría a lo largo del año. 

Durante el octavo día (Durgastami) se efectúa una adoración especial a la diosa Durga y en el noveno tiene lugar la más asombrosa de las celebraciones: la Ayudhapuja, que literalmente significa el culto a las armas, lo que nos recuerda el carácter originalmente militar de estas celebraciones. El culto a las armas se ha convertido hoy en un culto a la herramienta, quizá por una comprensión metafórica de la herramienta como arma de combate en la lucha cotidiana de la vida. Con las flores compradas en el mercado se engalanan los objetos más variados: utensilios de cocina, el lápiz y la pluma, la azada y el arado, los animales domésticos que ayudan en la labor, llaves inglesas, destornilladores, martillo, máquinas de todo tipo, instrumentos musicales, ordenadores y, sobre todo, los vehículos de transporte. Veremos a los taxistas y a los conductores de rickshaw construir con los troncos y las copas verdeantes de bananos cortados por la base y con cañas de azúcar una especie de pabellón que dará cobijo a los vehículos consagrados. Se trata, una vez más, de una ceremonia de regeneración en la que se invoca a la shakti para que penetre en la herramienta y renueve su efectividad.

 


Ofrendas durante el Durgastami, el octavo día del festival. 

Es en el décimo día cuando el festival de Dasera alcanza su apogeo en Mysore con la procesión que sale del palacio en dirección al Banimantap, donde se encuentra el árbol bani o shami (Prosopis cineraria). Se considera que este árbol, de una madera extraordinariamente dura e incandescente, guarda en su interior la semilla del fuego. Una leyenda muy antigua afirma que el primer fuego sobre la Tierra fue encendido por Pururavas al frotar una rama de shami con otra del árbol ašvattha: la higuera sagrada (Ficus religiosa). Como morada del fuego, el shami es también el receptáculo de la energía cósmica, la shakti. En la antigüedad, la procesión precedida por el maharajá concluía en este árbol. Se ofrecían plegarias y se terminaba disparando una flecha al aire como señal de victoria.

Con el traspaso de poder, los maharajás han perdido esta prerrogativa y el festival termina hoy con un desfile de camellos y caballos, los Lanceros de Mysore, la guardia de palacio, danzarines y carrozas, escenificando retablos históricos y mitológicos, cuentos populares, tradiciones folklóricas, bandas y charangas de músicos que escupen su música inconexa, pero incongruentemente pegadiza. Y, tras ellos, el gran protagonista de la procesión: el elefante real que transporta la imagen de la diosa Durga en el houda o palanquín fijado a su espalda. Antes de la independencia, el mismo maharajá se sentaba en este houda cruzado de guirnaldas. El elefante real, ahora de hecho estatal, se nos muestra imponente con sus aparejos y adornos dorados, con sus colmillos encasquetados en fundas de bronce que terminan en sendos penachos de florecillas blancas y rojas, brazaletes de plata en sus tobillos mastodónticos, collares como cadenas, la piel graciosamente pintarrajeada con motivos florales y la gualdrapa de tonos ocres que cubre sus costados. Para añadir una nota surrealista al conjunto medieval, no hay más que fijarse en los dos guardas al lado del elefante, portando esas cestas de plástico para la compra tan populares en la India moderna. Por ellas asoma el perfil deshilachado de la paja: hierba seca para el soborno del proboscidio. El elefante estatal desfila flanqueado por dos elefantes de dimensiones más reducidas y no tan engalanados. Bajo la cinta dorada que cubre su frente cuelga sobre un fondo rojo la sílaba OM, el sonido esencial del universo.

 


Desfile del Elefante Real en el festival Dasera. 

El elefante, especialmente el blanco, ha sido siempre un símbolo y atributo del poder de los maharajás. Es asimismo un signo de fertilidad y los poetas lo comparan por su volumen y color con las nubes negruzcas, preñadas de lluvia, que cruzan los cielos monzónicos. Paralelismo entre los elefantes celestes que pasean su volumen de agua por los caminos del viento y los elefantes terrenos, militares, que se alejan para verter un chaparrón de flechas en los reinos enemigos.

Visitar Mysore en octubre es apreciar todos los elementos propios del Dasera: la derrota definitiva del calor y el polvo, la renovación de la energía vital, la festividad poblada de recuerdos militares y agrícolas y el espectáculo de un palacio de piedra transfigurado en luz contra el fondo oscuro de la noche. 

Òscar Pujol, el autor de esta newsletter, ha escrito también el magnífico reportaje sobre la India que incluye el número 284 de Viajes National Geographic, a la venta desde el jueves 19 de octubre. Con él, viajamos por los templos de Khajuraho, con sus famosas esculturas tántricas; Benarés, la ciudad donde confluyen la vida y la muerte; y Bodh Gaya, el lugar en que Buda alcanzó el nirvana.

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Auguste Rodin y Camille Claudel: Arte y pasión. Por Susana del Pino.


Auguste Rodin y Camille Claudel

«Claudel y Rodin, una historia de amor, pasión, amargura y sufrimiento que sin embargo nos dejó una obra digna de admirar»

A lo largo de la historia hemos conocido muchas relaciones apasionantes entre artistas, en muchos casos con final traumático para alguno de ellos pero que han inspirado aún más si cabe lo que plasmaron en su obra, un deseo carnal que en ocasiones va más allá de lo físico porque es a veces una conexión espiritual, un sentimiento profundo de amor o una pasión incontrolada.

 

En el caso de Auguste Rodin (1840-1917), considerado el más famoso escultor de la historia del arte en Francia y Camille Claudel (1864-1943), excelente escultora que trabajó junto a él durante años, se dan estos ingredientes cuya consecuencia fue una obra llena de pasión, de gran expresividad y finalmente también de desesperación.

Auguste Rodin

 Auguste Rodin, gran admirador del gran Miguel Ángel y de Donatello sintió a lo largo de su carrera el gran deseo de innovar. Los pintores impresionistas ejercieron en él  gran influencia ya que admiraba cómo  éstos trataban la luz en sus composiciones, intentando conseguir efectos lumínicos a través del acabado de las superficies y la superposición de planos.

 

     Fue criticado porque revolucionó en cierto modo el concepto que se tenía de la escultura, al dejar inacabadas algunas de sus obras, algo que ya habían hecho otros artistas anteriores, lo que se conoce como la técnica del “non finito”, ya conocida en la obra de Miguel Ángel y que posteriormente será realizada por otros muchos artistas.

Camille Claudel

       Para hablar de la  obra y biografía de Rodin, hay que mencionar a la que fuera una gran escultora, su alumna, musa, amiga, colega y amante Camille Claudel. Ya desde muy pequeña sentía una gran atracción por la escultura y modelaba pequeñas figuras de barro junto a sus hermanos, poseía aptitudes artísticas y contaba con el apoyo de su padre para dedicarse a la escultura. Tras el traslado de su familia a París, Camille pudo estudiar en la Academia Colarossi donde estableció buenas relaciones  que le introdujeron en el mundo artístico parisino.

 

       Conoció a Rodin en 1883, él quedó prendado ante ella, ese encuentro marcaría sus vidas para siempre. Él le propuso trabajar en el taller, aunque al ser  la única mujer en el estudio despertó algún que otro recelo y burla por parte de sus compañeros que en breve se disiparon tras conocer, no solo la forma de trabajar de Camille, con constancia y seriedad , sino también el modo en que inteligentemente los trataba, de tal manera que pronto sus contemporáneos la admiraron y respetaron.

Las puertas del infierno, Auguste Rodín y Camille Claudel

      Rodin trabajaba entonces en Las Puertas del Infierno, un encargo para el Museo de Artes Decorativas de París, llamadas así porque eligió el tema del infierno de Dante,  emplearía más de treinta y cinco años de trabajo en su realización y en ellas Camille  aportó ideas y trabajo, en ellas se representan diferentes relieves con figuras que van ascendiendo y otras que descienden al infierno. Tres desnudos masculinos personifican la victoria de la muerte y en el centro la figura de Dante, que recuerda a su posterior figura de El Pensador, situado en la tumba del artista aunque existen muchas fundiciones tanto de dicha escultura como de las Puertas repartidas en diversos museos del mundo.

 

      La química que se despertó entre ellos fue inevitable, unidos por una misma pasión, el arte. Camille se convirtió en su musa, modelo y amante a pesar de la diferencia de edad entre ambos ya que él tenía 49 y ella 19, algo que nunca ha sido un impedimento para el amor y a que Rodin mantenía una relación con Rose Beuret Mignon (1844-11917) a la que nunca abandonaría. 

El beso, Auguste Rodin

        Camille y Auguste decidieron abrir un taller privado para tener más intimidad, en él trabajaron con ilusión compartiendo su gran pasión. Una de las obras más bellas de Rodin quizá sea El beso (1882), en la que las dos figuras se funden creando una atmósfera que los envuelve no perfilando demasiado las líneas que las separan. Está considerada como símbolo de la pasión.

 

       La pareja frecuentaba los salones  y eventos sociales que tenían lugar en la ciudad del Sena, estableciendo relaciones con los demás artistas en un ambiente bohemio, culto y para ellos apasionante.

 

     En el estudio el artista dejaba moverse a sus modelos libremente para así poder apreciar sus movimientos desde distintos puntos de vista, así lo cuenta el modelo que posó para él, Samuel Stocckton White III para realizar la escultura El atleta de la que también existen varias versiones, en ellas se aprecia la fuerte musculatura.

Los burgueses de Calais

      Otra de las esculturas más famosas de Rodin es Los burgueses de Calais, grupo escultórico que representa a seis personajes que en el siglo XIV, al inicio de la Guerra de los Cien Años, ofrecieron su vida para salvar a los habitantes de Calais, ciudad francesa sitiada por los ingleses. En el siglo XIX la ciudad encargó a Rodin dicha escultura.

 

     Por otro lado, Claudel realizó obras muy interesantes en esos años junto a Rodin, una de las más conocidas, El gran vals, de la que existen dos versiones, una de ellas desaparecida y otra se encuentra en México, es de una gran belleza y emotividad, las dos figuras se abrazan para el baile pero no se miran a los ojos, quizá ya se dejaban ver los problemas existentes en la pareja en esa época.

El gran vals , Camille Claudel

      Circulaban rumores acerca de la autoría de Rodin en obras de la escultora, además su historia de amor con el artista no estaba bien vista ni por su familia ni por la sociedad, y esto, unido a los celos que Camille sentía por la relación que mantenía con Rose, hicieron que su unión se deteriorara con el tiempo para acabar definitivamente en 1898.

La edad madura, Camille Claudel

     A pesar de los problemas que vivía con su amante, Rodin recomendaba la obra de Camille a personas influyentes en los círculos artísticos parisinos, con avales de firmas importantes como los escritores y críticos de arte Octave Mirbeau (1848-1917) o  Gustave Geffroy (1855-1926), que la apoyaron incondicionalmente para participar en exposiciones, salones y demás eventos culturales. Rodin, hace también las gestiones para que realice una obra para el Estado, y es entonces cuando surge la idea de una de los trabajos más importantes de Camille, L´age mûr (La edad madura) en la que se representa a ella misma implorando a Rodín que no la abandone, éste se aleja junto a otra figura que representa a Rose Beuret y aparece mitad ángel, mitad mujer.  

 

       Las obras de Claudel gozan de éxito y aparecen en diversas publicaciones, sin embargo ella empieza a verse afectada por ese amor apasionado en el que los celos le provocan inquietud e intranquilidad. Atraviesa un periodo difícil emocionalmente y en 1905 realiza su última exposición. A partir de entonces comenzó a tener cada vez más crisis emocionales, no tenía una buena situación económica y se centró en la escultura aunque después de trabajar con ellas destrozaba las obras. La situación fue empeorando de tal manera que en 1913, tras la muerte de su padre, quien fuera su gran apoyo, su madre decidió internarla en un hospital psiquiátrico. 

 

       Los últimos treinta años de su vida los pasó encerrada en dos hospitales psiquiátricos, su salud mental estaba muy afectada. Durante años escribió a su familia rogándoles que la sacaran de su encierro, sin embargo  no tuvieron en cuenta  sus peticiones, le prohibieron las visitas y recibir correspondencia, tan solo la visitó su hermano Paul. En su pensamiento aún estaba el que fue el amor de su vida, Auguste Rodin. Para ella, él era culpable de la situación en la que se encontraba. Falleció  el 19 de octubre de 1943 a los setenta y ocho años y fue enterrada en una tumba del hospital con tan solo unos números en la lápida, tumba que posteriormente desapareció.

 

       La historia de Camille ha sido llevada al cine en dos ocasiones, una de ellas, dirigida por Bruno Nuytten en 1988 protagonizada por Gérard Depardieu e Isabelle Adjani en los papeles protagonistas; la segunda , dirigida por Bruno  Dumont en 2013  aparece su hermano, el diplomático y poeta Paul Claudel (1868-1955)

Camille Claudel

       En el Museo Rodin en París, se exponen quince obras de Camille Claudel por expreso deseo del escultor, está situado en el antiguo Hôtel Biron, donde residió algunos años el artista, pero la obra del escultor, considerado como el padre de la escultura moderna, se puede apreciar en otros museos como el Museo Rodin en Filadelfia (Estados Unidos) o en Bahía (Brasil). El Museo Camille Claudel fue inaugurado en 2017 en la ciudad de Nogent- sur- Seine en la región de Champagne en Francia, donde se exponen  obras de la escultora junto con otras de artistas contemporáneos.

 

       Claudel y Rodin, una historia de amor, pasión, amargura y sufrimiento que sin embargo nos dejó una obra digna de admirar.

sábado, 21 de octubre de 2023

Entrevista a don Francisco de Quevedo. Por Alonso de Madariaga.

Entrevista a don Francisco de Quevedo. Por Alonso de Madariaga
URL        : https://lapaseata.net/2023/10/18/entrevista-a-don-francisco-de-quevedo/
Publicado  : 18 de octubre de 2023 a las 11:50 am
Autor      : Alonso de Madariaga
Etiquetas  : Angela Merkel, Antiguo Régimen, comunismo, Gobierno de Coalición, Hannibal Lecter, Juan Antonio García Amado, multiculturalismo, Oriol Junqueras, Pedro Sánchez, Pierre Brochand, Poder judicial, Presupuestos Generales del Estado, sanchismo, secesionismo catalán, Siglo de Oro, Tribunal Constitucional, Universidad Camilo José Cela, Yolanda Díaz
Categorías: Destacados

Recién entrado el otoño Alonso se desplaza al Real Monasterio de El Escorial para entrevistar a don Francisco de Quevedo.

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Fallecimiento del académico supernumerario D. Francisco Carrillo Mora: escritor, conferenciante, articulista y pregonero.

 Fallecimiento del académico supernumerario D. Francisco Carrillo Mora: escritor, conferenciante, articulista y pregonero
URL        : https://academiadesanromualdo.com/2023/10/20/fallecimiento-del-academico-supernumerario-d-francisco-carrillo-mora-escritor-conferenciante-articulista-y-pregonero/
Publicado  : 20 de octubre de 2023
Autor      : Real Academia de San Romualdo de Ciencias, Letras y Artes
Etiquetas  : Carrillo Mora, fallecimiento, necrológica, obituario
Categorías: Necrológicas

La Real Academia de San Romualdo de Ciencias, Letras y Artes quiere expresar sus condolencias a los familiares y allegados de D. Francisco Carrillo Mora, tras conocerse su fallecimiento en la jornada de este viernes.

El Sr. Carrillo Mora, nacido en 1939 y natural de San Fernando, era escritor, conferenciante, dramaturgo, pregonero y articulista en diversos grupos y medios de comunicación como Aliquid, Religión y Cultura, CBC, Mirador, La Cuestión, Información y Diario de Cádiz.  Fue profesor titular de Dibujo y Expresión Gráfica en el Colegio Buen Consejo, de Madrid y formó parte del cuadro de autores de la Editorial Edelvives que preparó los textos para el nuevo plan educativo, llegando a ser director de un equipo que realizó todo el primer ciclo de la Expresión Gráfica FP 1. Recibió el Premio Nacional de Periodismo «Zona Marítima del Estrecho», el II Premio «José María Martín», también de periodismo, y el «Ortiz del Barco» de cuentos, entre otros. Publicista y editorialista, la Academia de San Romualdo celebró su sesión de ingreso como académico de número el 2 de febrero de 1999, en la que entró a formar parte con el discurso titulado «La Isla, trasluces y claroscuros»,  que se puede leer a través de este enlace en su blog: https://pacocarrillo.wordpress.com/1999/02/02/la-isla-trasluces-y-claroscuros/

Carrillo Mora, autor de novelas como «Cuando ría la primavera» o «La vida que te debo», pasó posteriormente a ostentar la categoría de académico supernumerario a petición propia y a lo largo de estos años ha pronunciado varias disertaciones en el seno de la Academia, entre ellas la conferencia inaugural del curso académico 2004-2005 el  26 de octubre de 2004 titulada «La Isla como problema».

La fotografía que ilustra este obituario corresponde al Pregón de la Semana Santa de San Fernando de 1994, que estuvo a cargo de D. Francisco Carrillo Mora. Descanse en paz.

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ADORACIÓN PERPETUA


Hamás ha lanzado miles de cohetes contra Israel desde Gaza,
con grandes matanzas y secuestros de 200 niños-bebés.
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Historias de Filadelfia, una obra maestra. Por Rafael Gómez de Marcos.


Historias de Filadelfia

“Poco más puedo decirles de Historias de Filadelfia, acaso de prevenirles de la tontería de pensar que ya la han visto demasiadas veces”

Los cineastas americanos de los años cuarenta no necesitaban efectos especiales ni tramas complicadas, un buen diálogo, una música adecuada y una sutileza en los gestos, era suficiente para narrar y explicar cualquier cosa. Este es el caso de “Historias de Filadelfia”. La escenificación de una ruptura amorosa con una clase y un sentido del humor que sólo un Hollywood dorado, el de la alta comedia de los 40, podía concebir y llevar a la gran pantalla.

 

Tras una elipsis de dos años Tracy (Katharine Hepburn) está a punto de casarse con George (John Howard), un hombre que a diferencia de Dexter (Cary Grant) exmarido de Tracy, ha llegado a la cima escalando desde lo más bajo, pero con el que ya vemos que Tracy no tiene ni la más mínima química. La conveniencia del amor y también el resultado del orgullo de una mujer demasiado exigente e incapaz de aceptar la debilidad humana. Hasta allí volverá Dexter no está dispuesto a consentirlo y regresa con dos periodistas de incógnito —James Stewart, y Ruth Hussey— que desean cubrir el evento para la prensa.

 

Las situaciones de enredo, provocadas con el fin de guardar las apariencias, desfilarán sin remisión por un film que divierte y emociona a partes iguales sin dejar que el espectador respire un solo segundo. El enfrentamiento entre mentalidades y normas de conducta enredará la trama.

 

Katharine Hepburn había triunfado protagonizando Historias de Filadelfia en Broadway, merced a un papel que su amigo Philip Barry que había escrito a su medida de mujer independiente y transgresora, su amante Howard Hughes, compraría para ella los derechos de la obra a fin de llevarla a la gran pantalla. Una sátira costumbrista, una burla sofisticada hacia la clase privilegiada, reflejada en un tipo elegante de buena familia, pero sin blanca, un encantador de serpientes y bellas damas, de un cinismo irresistible que nunca pierde las buenas formas, en un periodista con grandes ideales, con prejuicios de clase y que al mismo tiempo pierde los papeles por la primera chica rica que se interesa por su obra literaria y en Tracy, la Hepburn, una ‘diosa’ incapaz de comprender las debilidades humanas.

 

El talento arrollador e incuestionable de Katharine Hepburn dio la réplica a todos los personajes que se le ponían por delante desplegando todos sus grandes recursos dramáticos, una actriz que por mucho tiempo que pase, seguirá encarnando el concepto de “lo moderno” en su acepción más noble y auténtica, junto a Cary Grant, formó la mejor pareja de comedia de la historia del cine, baste recordar “La fiera de mi niña” de Howard Hawks, aunque el Oscar aquí se lo llevó James Stewart con su personaje de periodista amarillento con ínfulas de poeta.

 

El segundo Oscar se lo llevó Donald Ogden Stewart por su gran trabajo en la adaptación del guion de la obra teatral de Philip Barry. Ogden supo transformar la obra en una historia puramente cinematográfica manteniendo su espíritu, sus diálogos irónicos y divertidos.

 

La película también estuvo nominada en las categorías de mejor actriz principal (Katharine Hepburn), mejor actriz secundaria (Ruth Hussey), mejor director (George Cukor) y mejor película, pero en esta 13ª edición de los Oscar (1941), John Ford con “Las uvas de la ira” y “Rebeca” de Alfred Hitchcock le arrebataron los galardones al mejor director y mejor película. Y como dijo el crítico de cine Oti Rodríguez Marchant: “Poco más puedo decirles de esta obra maestra, acaso de prevenirles de la tontería de pensar que ya la han visto demasiadas veces” Y si para usted es de esos títulos de los que ha oído siempre hablar pero aún no ha visto, le invito a que disfrute de “Historias de Filadelfia” un gran ejemplo de cualidades por la que una película se convierte en un clásico, por sus chispeantes y sarcásticos diálogos, por su impecable dirección, y por unas magistrales interpretaciones tanto de sus protagonistas como de los secundarios de lujo que completaban el reparto. Hoy toca un nuevo visionado.


Guillermo I de Inglaterra, Duque Soberano de Normandía como Guillermo II de Normandía.



18 octubre 2023. San Lucas
¡¡¡Tres cuartos de siglo me contemplan!!!



A. McMartin Yusty-Ponte ( descendiente de los Holcombe McMartin Nation,
de Sir John Holcombe cruzado del s. XII, a su vez descendiente de los Reyes abajo citados )
con nuestra nieta Mar de Arnáiz y de Almagro
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Guillermo I de Inglaterra, Duque Soberano de Normandía como Guillermo II de Normandía.

Enlace:
https://www.rtve.es/television/20210814/documental-ultimos-guerreros-europa-inglaterra-normandia/2156160.shtml
Sir John Holcombe era descendiente del rey inglés Henry I que era a su vez hijo de Guillermo Duque de Normandía y Rey de Inglaterra como Guillermo I el Conquistador. Católico que obtuvo el trono tras intrigas familiares superadas al ganar la batalla de Hastings a Harold II.
Se acompaña enlace a texto y pequeño video de TVE 2 de reyes guerreros de Europa que empezó hoy a las 19 h y sigue los siguientes dos sábados.
Saludos.