Música y Bellas Artes
El txistu: siglos de música, tradición y danza en el País Vasco
URL : https://musicaybellasartes.wordpress.com/2026/11/03/el-txistu-siglos-de-musica-tradicion-y-danza-en-el-pais-vasco/Publicado : 3 noviembre, 2026.
Autor : Mayte Delgado Oviedo ( Familia de Arnáiz: Timoteo Arnáiz Gil y San Rafael Arnáiz Barón )
Etiquetas : Alboradas, Aurresku, Danzas vascas, Donostia, Ezpata-dantza, Folclore vasco, instrumentos musicales, Música tradicional vasca, País Vasco, Pablo Sorozábal, San Sebastián, Silbote, Soka-dantza, Tamboril, Txistu, Txistularis, Zortziko
Categorías: Música, Música y danza
Cada domingo, a las nueve de la mañana, la Banda Municipal de Txistularis de San Sebastián inicia su recorrido musical por la ciudad, coincidiendo con las campanadas del reloj de la Biblioteca Municipal y llenando de música sus calles.
La música que despierta la ciudad
Un grupo de músicos recorre la Parte Vieja interpretando melodías tradicionales con el txistu, una pequeña flauta de tres agujeros profundamente arraigada en la cultura vasca.
Vista panorámica de San Sebastián, con la bahía de La Concha y la isla de Santa Clara. Un escenario privilegiado para una tradición musical que forma parte de la identidad donostiarra.
Son las alboradas dominicales, una hermosa tradición que mantiene viva la Banda Municipal de Txistularis de Donostia.
Desde la Parte Vieja, los músicos pasan por lugares tan emblemáticos como la plaza de Gipuzkoa, la avenida de la Libertad y la plaza del Buen Pastor, y regresan finalmente a la plaza de la Constitución, donde termina la alborada hacia las diez y cuarto.
Plaza de la Constitución de San Sebastián, en el corazón de la Parte Vieja. Aquí finalizan cada domingo las tradicionales alboradas de la Banda Municipal de Txistularis, después de recorrer las calles de la ciudad.
Esta costumbre estuvo a punto de desaparecer de las calles del centro debido al tráfico. Sin embargo, José Ignacio Ansorena, siguiendo la tradición de su abuelo Isidro, recuperó el recorrido por encargo del Ayuntamiento. La progresiva peatonalización de la ciudad permitió que la música volviera a escucharse en buena parte de sus calles.
El repertorio es extraordinariamente variado y se adapta también a las festividades del calendario. Según contaba Ansorena en una entrevista publicada en El Diario Vasco en 2010, la acogida de los donostiarras era muy afectuosa, especialmente la de los niños que salían a los balcones para escuchar y saludar a los músicos.
Ni siquiera la lluvia suele detenerlos. Y así, domingo tras domingo, las alboradas continúan siendo una de las expresiones más entrañables de la tradición musical donostiarra.
Banda Municipal de Txistularis de San Sebastián, con su indumentaria tradicional de gala: chaqueta oscura, chaleco rojo, pantalón corto, medias rojas y tocado característico.
El txistu, un instrumento con siglos de historia
El txistu ha acompañado durante siglos la vida cotidiana del pueblo vasco. Su música sonaba en fiestas, bodas, procesiones y celebraciones populares, pero también en circunstancias mucho más sorprendentes.
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Txistulari con su flauta y tamboril en un paisaje vasco. Ilustración de carácter tradicional. Autor no identificado.
Según la documentación histórica recogida por el Gobierno Vasco, en 1573 se contrató a un txistulari en Lekeitio para aliviar con su música la tristeza de la población durante una epidemia de peste. En 1749, en Oiartzun, los txistularis animaban a los trabajadores que construían un frontón. En los pueblos de la costa, incluso se utilizaba el sonido del instrumento para anunciar la aparición de ballenas.
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Txistulari con indumentaria tradicional vasca, tocando el txistu y acompañado del tamboril. Ilustración firmada «Lazzy».
Con el tiempo, algunos intérpretes alcanzaron un notable virtuosismo y llevaron el txistu más allá de su ámbito popular. Se cuenta que Baltasar de Manteli, txistulari de Vitoria, llegó a interpretar con dos txistus simultáneamente variaciones sobre un fragmento de La flauta mágica de Mozart.
La Banda Municipal de Txistularis de San Sebastián representa la continuidad de una tradición profundamente arraigada en la vida cultural de la ciudad.
Tamborileros
La presencia de los tamborileros en San Sebastián está documentada desde hace siglos. En 1824, el folclorista vasco Juan Ignacio Iztueta mencionaba la existencia de hasta ocho tamborileros en los barrios de la ciudad, encargados de acompañar con su música las celebraciones festivas.
Esta tradición ha llegado hasta nuestros días gracias a generaciones de músicos que han mantenido vivo el sonido del txistu y el tamboril.
Durante el siglo XX destacaron figuras como Eusebio Basurko, Isidro Ansorena y Javier Hernández Arsuaga. Posteriormente, José Ignacio Ansorena, nieto de Isidro, continuó esta labor, contribuyendo a la renovación del instrumento, su enseñanza y la ampliación de su repertorio.
Cuatro txistularis con indumentaria tradicional vasca, interpretando música con txistus y tamboriles. Imagen reproducida en el artículo «Txistu y danza: un mundo hecho dos», de Alexander Iribar, en Dantz-Ango.
El txistu: una flauta que se toca con una sola mano
El txistu es una flauta de pico vertical que posee únicamente tres agujeros: dos en la parte delantera y uno en la posterior. Esta particularidad permite al txistulari tocarlo con una sola mano, generalmente la izquierda, mientras utiliza la derecha para acompañarse con el tamboril.
Instrumentos tradicionales vascos: tamboril, txistu y silbote. El txistu se toca con una sola mano, mientras la otra permite acompañar la melodía con el tamboril.
Tradicionalmente, estos instrumentos se fabricaban en madera, aunque existen testimonios de antiguas flautas de hueso. El txistu actual ha experimentado diversas transformaciones, tanto en su construcción como en sus posibilidades musicales.
La combinación del txistu y el tamboril permite que un solo intérprete produzca simultáneamente la melodía y el ritmo, una característica que ha contribuido a su extraordinaria presencia en las fiestas y celebraciones populares del País Vasco.
La renovación del txistu
Durante el siglo XVIII, los ilustrados vascos impulsaron importantes cambios en la música tradicional. En el entorno de la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País se perfeccionaron los instrumentos y se favoreció la formación musical de los txistularis.
La incorporación del silbote permitió enriquecer las interpretaciones con diferentes voces y consolidar conjuntos formados por dos txistus, un silbote y un atabal.
En 1928 se fundó en Arrate (Eibar) la Asociación de Txistularis del País Vasco, que desempeñó un papel fundamental en la recuperación y difusión de estos instrumentos, promoviendo la enseñanza, la composición y la investigación musical.
El txistu y sus posibilidades musicales
El compositor vasco Francisco Escudero dedicó una conferencia al estudio de las características, la técnica y las posibilidades musicales del txistu y del silbote. Defendía la importancia de conservar la tradición de estos instrumentos, pero también de explorar sus recursos expresivos más allá del repertorio popular.
Para Escudero, el txistu poseía una personalidad sonora propia, con un timbre intenso, penetrante y rico en matices. Sus reflexiones muestran el interés de los compositores por ampliar las posibilidades artísticas de un instrumento profundamente arraigado en la cultura vasca.
Francisco Escudero. «El txistu y el silbote. Características, técnica y posibilidades». Conferencia reproducida en una publicación conservada por Eresbil, Archivo Vasco de la Música.
Las alboradas y los txistularis
Las alboradas constituyen una de las expresiones más características de la tradición de los txistularis. Un antiguo artículo de la revista Txistulari recoge cómo se organizaban estas actuaciones en localidades como San Sebastián, Tolosa, Rentería, Hernani, Vergara y Zarauz, e incluso cómo se distribuían los honorarios entre los músicos. El documento refleja hasta qué punto el txistu estaba integrado en la vida festiva y en las costumbres municipales.
Lo de las alboradas», artículo de la revista Txistulari que recoge las costumbres y la organización de las alboradas en distintas localidades vascas. Fuente: Euskariana, portal del patrimonio cultural vasco.
Las alboradas dominicales de San Sebastián
Las alboradas son una de las tradiciones musicales más queridas por los donostiarras. Durante su recorrido, la Banda Municipal de Txistularis interpreta un variado repertorio de melodías populares, entre ellas numerosos zortzikos, adaptando también sus actuaciones a las festividades del calendario.
Ni siquiera la lluvia suele interrumpir esta costumbre. Cuando el tiempo empeora, los músicos buscan refugio bajo los soportales para continuar tocando.
En ocasiones especiales, como la festividad de Santa Cecilia, la banda cuenta con la participación de estudiantes de música y otros txistularis, transmitiendo esta tradición a las nuevas generaciones.
El zortziko, ritmo de la tradición vasca
El zortziko es una de las formas musicales más representativas de la tradición vasca, estrechamente vinculada al repertorio del txistu.
Aunque existen distintas modalidades, una de las más conocidas se caracteriza por su peculiar compás de 5/8, que le confiere un ritmo inconfundible.
“Maite», de Pablo Sorozábal. Partitura para dos txistus y silbote, en la que puede apreciarse el característico compás de 5/8 del zortziko.
Los zortzikos pueden tener un carácter alegre y festivo, pero también solemne y evocador. Han acompañado durante generaciones las danzas, las celebraciones populares y las actuaciones de los txistularis.
Escuchar «Maite», zortziko de Pablo Sorozábal. ( https://youtu.be/LJJfUa5Ys0s?is=IS1jIhoSMuQ5KZL_ )
“Maite», zortziko de Pablo Sorozábal, en una versión para orquesta y coro dirigida por García Asensio. La interpretación incorpora la letra de la canción y muestra cómo el zortziko también encontró su lugar en la música vocal y sinfónica.
El txistu y la danza vasca
Durante siglos el txistu ha sido un compañero inseparable de las danzas tradicionales vascas. Su sonido, acompañado por el ritmo del tamboril, ha marcado los pasos de numerosas celebraciones populares.
Entre las danzas más conocidas se encuentran el aurresku, asociado frecuentemente a ceremonias y homenajes, y las diferentes modalidades de ezpata-dantza o danza de espadas.
El aurresku es una de las danzas ceremoniales más representativas del País Vasco. Interpretado como muestra de respeto y homenaje, suele acompañar bodas, recibimientos y actos solemnes.
Dantzari interpretando un aurresku, danza ceremonial vasca tradicionalmente acompañada por el txistu y el tamboril. Fotografía reproducida en Bizkaia Talent.
Ver aurresku ( https://youtu.be/7IS9RGvmeWg?is=0h6UxJunuz8FidAZ )
Su origen se encuentra en la antigua soka-dantza o danza de cuerda, en la que los participantes bailaban formando una cadena. Con el tiempo, algunas de sus partes adquirieron independencia hasta dar lugar al aurresku de honor, interpretado habitualmente por un bailarín solista.
Soka-dantza: danza tradicional colectiva en la que los participantes forman una cadena unidos de las manos.
Ver soka-dantza ( https://youtu.be/d6omLoBZXHU?is=8MgMwl3wPetfnFks )
El dantzari, acompañado por la melodía del txistu y el ritmo del tamboril, ejecuta una sucesión de movimientos elegantes y exigentes, en los que la música y la danza forman una unidad inseparable.
Ezpata- dantza
La ezpata-dantza o danza de espadas es una de las manifestaciones más antiguas y espectaculares del folclore vasco. Los bailarines ejecutan movimientos coordinados y complejas figuras coreográficas utilizando espadas, en ocasiones acompañadas de palos. Algunas variantes incluyen saltos y elevaciones de los danzantes, como sucede en la tradicional ezpata-dantza de Leitza (Navarra). La música del txistu y el tamboril marca el ritmo de esta danza, estrechamente vinculada a las fiestas populares.
Ezpata-dantza de Leitza (Navarra), interpretada durante las fiestas de San Tiburtzio. Los dantzaris realizan una de las figuras más espectaculares de esta tradicional danza de espadas. Fotografía publicada en Dantzan, 2022.
Ver ezpata dantza ( https://youtu.be/S-Rn0LxC_NM?is=8NUyb64_yqxORxNg )
En estas manifestaciones, el txistulari no es un simple acompañante: su música forma parte esencial de la danza y contribuye a conservar una tradición transmitida de generación en generación.
Bibliografía y fuentes consultadas
Ayuntamiento de Donostia / San Sebastián. Información histórica y actividades de la Banda Municipal de Txistularis.
Gobierno Vasco. «El txistu (el txilibitu, el silbo)». Archivo de instrumentos musicales tradicionales vascos.
El Diario Vasco. M. L. (30 de junio de 2010). Reportaje sobre las alboradas dominicales y testimonios de José Ignacio Ansorena.
Iribar, Alexander. «Txistu y danza: un mundo hecho dos». Txistulari, n.º 184 (2000), pp. 189-201. Reproducido en Dantz-Ango (2014).
Escudero, Francisco. «El txistu y el silbote. Características, técnica y posibilidades». Conferencia reproducida en una publicación conservada por Eresbil, Archivo Vasco de la Música.
Revista Txistulari. «Lo de las alboradas», artículo histórico sobre las costumbres y la organización de los txistularis.
Bizkaia Talent. «Aurresku, danza ceremonial y tradicional vasca».
Dantzan. Información sobre la ezpata-dantza de Leitza durante las fiestas de San Tiburtzio (10 de agosto de 2022).
Sorozábal, Pablo. «Maite». Partitura para dos txistus y silbote.
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